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El árbol navideño del Rockefeller Center, historia y tradición de Nueva York

El árbol navideño del Rockefeller Center es un ícono de la Navidad en Nueva York, con más de 90 años de historia y un significado cultural profundo.

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Nueva York, EU., a 22 de noviembre del 2025.- Cada año, el árbol navideño del Rockefeller Center se convierte en un símbolo icónico de la temporada navideña en Nueva York, atrayendo a miles de visitantes locales y turistas. Ubicado en el corazón de Midtown Manhattan, frente al complejo del Rockefeller Center, este árbol no solo destaca por su tamaño y decoración, sino también por su historia y significado cultural.

La tradición comenzó en 1931, cuando los trabajadores del Rockefeller Center, en plena Gran Depresión, levantaron un árbol de aproximadamente seis metros para alegrar el entorno de la obra. Las familias de los empleados contribuyeron decorándolo con guirnaldas de papel, latas y otros adornos caseros. Dos años después, en 1933, se realizó la primera ceremonia oficial de encendido, marcando el inicio de lo que hoy es un evento emblemático en la ciudad.

Con el paso del tiempo, la tradición se consolidó. La mayoría de los árboles seleccionados son abetos noruegos, capaces de soportar miles de luces y decoraciones. En 2007 se incorporaron luces LED de bajo consumo, y la estrella que corona el árbol se ha convertido en un símbolo destacado: desde 2018 se utiliza una estrella de Daniel Libeskind con más de tres millones de cristales de Swarovski, que pesa alrededor de 408 kg. Tras la temporada navideña, la madera del árbol se recicla para proyectos de construcción de viviendas de Habitat for Humanity, reforzando un compromiso con la sostenibilidad.

El árbol del Rockefeller Center representa más que una decoración. Es un símbolo de esperanza y comunidad, nacido de la colaboración de los trabajadores en tiempos difíciles, y marca el inicio de la temporada navideña en Nueva York. Su montaje, transporte y decoración se han convertido en un ritual que combina tradición, espectáculo y responsabilidad ambiental.

Cada encendido atrae cobertura mediática internacional y se ha consolidado como un punto de encuentro visual y emocional para quienes visitan la ciudad, consolidando al árbol como un referente de la Navidad urbana y de la cultura neoyorquina.

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