Elon Musk y Donald Trump rompen alianza y desatan guerra mediática

Washington, D.C., a 06 de junio del 2025.- El distanciamiento entre Elon Musk y Donald Trump escaló en cuestión de horas a un enfrentamiento público, con una lluvia de amenazas, declaraciones explosivas y un desplome bursátil que ya afecta a los mercados globales. La causa: la llamada «gran y bella» reforma fiscal promovida por el mandatario estadounidense, que entre otras medidas, eliminó los subsidios a los vehículos eléctricos, afectando directamente a Tesla.

Aunque Musk apoyó generosamente la campaña presidencial de Trump con más de 200 millones de dólares, colaboró en la formación de su gabinete y fue huésped especial en la Casa Blanca —durmiendo en la recámara de Abraham Lincoln—, la relación entre ambos comenzó a deteriorarse a raíz de la controvertida reforma.

El empresario calificó la legislación como una “abominación repugnante”, mientras que Trump, visiblemente molesto por la reacción de su ex aliado, respondió que Elon «sabía desde el principio lo que incluía el proyecto de ley», y que su disgusto obedece a que ahora “quiere que los contribuyentes paguen miles de millones en subsidios”.

En respuesta, Musk negó haber tenido acceso previo al texto de la reforma y aseguró que se aprobó de forma acelerada sin el conocimiento pleno del Congreso. A través de su plataforma X, acusó al mandatario de manipular la narrativa y fue más allá: “Sin mi dinero, Trump no habría ganado frente a Kamala Harris”.

La tensión subió de tono con la reaparición de Steve Bannon, ex asesor presidencial, quien pidió investigar a Musk por “ser un inmigrante ilegal que debería ser deportado”. El CEO de Tesla y SpaceX respondió sin filtros: “Es un retrasado mental”.

Pero la verdadera bomba llegó cuando Musk acusó públicamente a Trump de estar vinculado al caso del fallecido Jeffrey Epstein. “Trump aparece en los archivos de Epstein. Esa es la verdadera razón por la que no se han hecho públicos”, publicó en X, insinuando que el presidente estaría implicado en el escándalo sexual que involucra a varias figuras del poder internacional.

Trump respondió con una amenaza directa desde su red Truth Social: “La manera más fácil de ahorrar miles de millones es cancelar los subsidios y contratos gubernamentales de Elon. ¡Siempre me sorprendió que Biden no lo hiciera!”. En consecuencia, Musk anunció el desmantelamiento de la nave espacial Dragón de SpaceX, utilizada por la NASA para misiones a la Estación Espacial Internacional.

El conflicto tuvo un impacto inmediato en Wall Street. Las acciones de Tesla se desplomaron un 14 %, arrastrando consigo a los principales índices bursátiles como el Nasdaq, el Dow Jones y el S&P 500.

Mientras tanto, Musk dejó entrever que planea fundar un nuevo partido político con la intención de representar a un electorado “que ya no se ve reflejado en los republicanos ni en los demócratas”, comparando el momento con el de Ross Perot en 1992, cuando su candidatura independiente facilitó el triunfo de Bill Clinton.

A pesar de la oportunidad de escalar aún más el conflicto durante un evento en la Casa Blanca con la Orden Fraternal de la Policía, Trump optó por no responder preguntas de la prensa.

La batalla entre el empresario más rico del mundo y el hombre más poderoso del planeta apenas comienza, y sus efectos podrían alterar tanto el panorama económico como el político de Estados Unidos.

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