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Colaboración comunitaria permite salvar a ballenato en Oaxaca

Un ballenato de ballena jorobada fue auxiliado en Playa Grande, Oaxaca, tras quedar varado por la marea alta. Autoridades y voluntarios lograron regresarlo al mar.

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Santuario Barra de la Cruz-Playa Grande, Oax., a 11 de febrero del 2026.- La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), mediante el personal del Santuario Barra de la Cruz-Playa Grande, atendió el varamiento de un ballenato de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) la noche del viernes y la mañana del sábado pasado en la playa de esta Área Natural Protegida (ANP).

El ejemplar, un macho de 4.60 metros de largo y aleta caudal de 1.36 metros, probablemente quedó varado a causa de la marea alta. Fue detectado por el personal del santuario mientras realizaba monitoreos de tortugas marinas, y aún conservaba restos del cordón umbilical, lo que indica que se trataba de un recién nacido.

El rescate se realizó con la colaboración de autoridades de la Conanp, el equipo técnico de Kutzari A.C., habitantes de Playa Grande y Barra de la Cruz, así como surfistas, quienes activaron el protocolo de emergencia para cetáceos. Durante la intervención, se llevaron a cabo acciones de rehidratación y reorientación hacia mar abierto, logrando que el ballenato retomara su trayecto natural.

El hallazgo se notificó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Secretaría de Marina (SEMAR), solicitando también la cooperación de la Secretaría de Protección Civil de Santa María Huatulco, bomberos locales, el Comité de Fauna Silvestre de Huatulco y el MVZ Salvador Neri Antonio, conforme al protocolo de protección de fauna marina.

Playas de Oaxaca como Mazunte, Huatulco y Puerto Escondido son destinos clave para la observación de ballenas jorobadas adultas y sus crías, quienes migran desde el Pacífico Norte recorriendo aproximadamente 8 mil kilómetros en busca de aguas cálidas. Durante su migración, los cetáceos pueden ser vistos realizando saltos, aletazos y cantos, comportamientos que forman parte de su comunicación y cortejo.

Las Áreas Naturales Protegidas de México funcionan como refugios para la biodiversidad, ofreciendo soporte natural a especies marinas y terrestres, y consolidándose como baluartes del capital natural del país.

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