Refugio en Guanajuato: espacio de protección y reconstrucción para mujeres en situación de violencia feminicida

El Refugio en Guanajuato ofrece protección integral a mujeres en riesgo de violencia feminicida, con atención médica, apoyo psicológico y capacitación. El caso de Rosa refleja cómo las sobrevivientes reconstruyen su vida con autonomía y acceso a la justicia.

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Guanajuato, Gto., a 04 de mayo del 2026.- En el estado de Guanajuato, el Refugio para mujeres en situación de riesgo crítico y violencia feminicida se ha consolidado como un espacio de atención integral que no solo brinda seguridad, sino que impulsa la reconstrucción de proyectos de vida.

El caso de “Rosa”, abogada y sobreviviente de violencia, refleja el impacto de este modelo. En un contexto de violencia psicológica y control, logró pedir ayuda marcando el número de emergencia 075, pese a que su teléfono presentaba fallas. La respuesta del sistema de atención permitió su localización mediante herramientas digitales y geolocalización, activando su traslado seguro al Refugio.

Una vez en el espacio, Rosa encontró acompañamiento multidisciplinario enfocado en la recuperación emocional y la autonomía personal. “Aquí no solo recibí protección, también recuperé mi valor y aprendí a reconocer el amor propio”, compartió.

La secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas, explicó que el Refugio opera bajo un enfoque de derechos humanos, garantizando desde el ingreso alimentación balanceada, atención médica, vestido, calzado y acceso a educación para reducir la dependencia económica.

Además, el Gobierno de la Gente implementa el Instrumento de Valoración de Riesgo de Violencia Feminicida, una herramienta que permite identificar riesgos invisibilizados por la normalización de la violencia. En lo que va de 2026, se han realizado 271 valoraciones, detectando 14 casos en riesgo crítico y 6 en riesgo feminicida, lo que ha derivado en la emisión de órdenes de protección y traslados inmediatos.

Para fortalecer la salida segura del refugio, se mantiene una alianza con el Instituto Estatal de Capacitación (IECA), mediante la cual mujeres han accedido a certificaciones en áreas como mantenimiento eléctrico, repostería, computación básica y herbolaria, impulsando su autonomía económica.

Rosa, quien es licenciada en Derecho, ahora enfoca su camino en acompañar a otras mujeres en procesos de acceso a la justicia y atención de la violencia de género. No obstante, también advierte los retos que enfrentan las sobrevivientes al egresar, como la discriminación laboral. “En algunos empleos me despidieron al conocer mi historia; hoy tengo estabilidad y reconocimiento por mis capacidades”, señaló.

El programa de protección incluye además planes de vida individualizados y, en algunos casos, apoyo económico para gastos básicos como renta y alimentación. En 2025, este esquema benefició a 110 personas, mientras que en 2026 ya atiende a 34 bajo resguardo.

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