Ezequiel Montes, Qro., a 21 de octubre del 2025.- En el Santuario Santuaai, ubicado en el municipio de Ezequiel Montes, Querétaro, florece una historia que ha conmovido a cientos de personas en redes sociales. Se trata de Rigoberta y Pancracio, dos avestruces que, después de superar procesos difíciles de adaptación y rescate, hoy disfrutan de una amistad que simboliza confianza, compañía y bienestar animal.
Pancracio, el visitante que llegó desde Celaya
Pancracio, un avestruz macho de aproximadamente 110 kilos, era un habitante conocido del Parque Xochipilli en Celaya, Guanajuato. Durante años fue parte del paisaje del parque hasta que, tras una revisión de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), se determinó que debía ser trasladado a un entorno más adecuado para su bienestar.
Así, en octubre de 2025, Pancracio fue reubicado en Santuaai, un refugio especializado en el rescate y rehabilitación de animales en situación vulnerable. Desde su llegada, los cuidadores han documentado su proceso de adaptación, en el que ha ido perdiendo el miedo a las personas y aprendiendo a convivir con nuevos compañeros.
Rigoberta, símbolo de resiliencia
Por su parte, Rigoberta, también conocida como “Rigo”, es otra avestruz que forma parte de la familia del santuario. Su historia es ejemplo de superación: fue intervenida quirúrgicamente para corregir una fístula esofágica, procedimiento que logró con éxito gracias al cuidado y atención veterinaria del equipo de Santuaai.
A lo largo de su recuperación, Rigoberta ha mostrado una notable mejoría física y emocional. Los cuidadores han destacado que cada día se muestra más tranquila y receptiva al contacto humano, una señal clara de confianza y adaptación.
Una amistad que inspira
El encuentro entre Rigoberta y Pancracio ha sido motivo de alegría para quienes siguen de cerca las labores del santuario. Ambos pasan cada día más tiempo juntos, compartiendo espacio y demostrando comportamientos sociales propios de su especie: caminar en grupo, descansar cerca y observar curiosamente a sus cuidadores.
Desde Santuaai, se ha destacado que la presencia de Rigoberta ha tenido un efecto positivo en Pancracio, quien poco a poco ha dejado atrás la desconfianza hacia las personas. Hoy, disfruta tanto de la compañía de su nueva amiga como del contacto con quienes lo cuidan.
El valor de los santuarios
Historias como la de Rigoberta y Pancracio reflejan la importancia de los santuarios de rescate animal, espacios que buscan brindar segundas oportunidades a seres que han pasado por abandono, cautiverio o condiciones inadecuadas.
En Santuaai, además del rescate, se promueve la educación ambiental, la empatía hacia la vida animal y el respeto por cada especie. Gracias a su trabajo, animales como Pancracio y Rigoberta pueden vivir en un entorno seguro, con atención médica, alimentación adecuada y, sobre todo, libertad.
Esperanza con plumas
El vínculo entre estas dos avestruces no solo representa una amistad entrañable, sino también un recordatorio del poder de la empatía y la recuperación. Rigoberta y Pancracio son ahora parte esencial de Santuaai, un hogar donde el respeto y la convivencia pacífica entre especies son la base de cada historia que se escribe día a día.


Sheinbaum anuncia plan de inversión en infraestructura por 722 mil mdp para 2026-2030
Salvavidas de Acapulco arriesgan su vida para rescatar a turistas que ignoraron advertencias del mar
Refuerzan seguridad en Sinaloa; 16 detenidos y aseguramiento de armas y drogas
Tren El Insurgente conecta Toluca con Ciudad de México en menos de una hora
México, Brasil y Chile presentan candidatura de Michelle Bachelet para liderar la ONU
Tamales, fe y tradición el significado del Día de la Candelaria en México