Sheinbaum propone eliminar la doble nacionalidad para quienes busquen la Presidencia o gubernaturas

La presidenta Claudia Sheinbaum propuso modificar la Constitución para que quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas o la Jefatura de Gobierno renuncien a otra nacionalidad.

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NACIONAL | 27 de agosto de 2026
La iniciativa plantea modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para exigir que aspirantes a estos cargos renuncien a otra nacionalidad antes de solicitar su registro

Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el envío al Congreso de la Unión de una iniciativa de reforma constitucional que busca establecer nuevas reglas sobre la doble nacionalidad para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

La propuesta plantea que las personas que tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos, con el propósito de garantizar que el interés nacional prevalezca sobre cualquier vínculo con otro Estado.

Durante la conferencia matutina, Sheinbaum señaló que actualmente la Constitución establece que para determinados cargos se requiere ser mexicano por nacimiento, pero existen disposiciones que pueden generar distintas interpretaciones sobre la posibilidad de conservar otra nacionalidad.

De acuerdo con la presidenta, la modificación busca establecer con mayor claridad que quienes ocupen estos cargos deberán mantener únicamente la nacionalidad mexicana, además de evitar situaciones que puedan generar conflictos relacionados con intereses o protección de otros países.

¿Qué propone la reforma sobre la doble nacionalidad?

La iniciativa contempla modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, correspondientes a los requisitos para ocupar la Presidencia de México, las gubernaturas estatales y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

En el caso de la Presidencia, se propone establecer que la persona candidata deberá ser ciudadana mexicana por nacimiento, no tener ni adquirir otra nacionalidad y, en caso de contar con ella, renunciar previamente a esa nacionalidad.

La propuesta también señala que, durante el ejercicio del cargo, la persona titular del Ejecutivo Federal no podrá adquirir o solicitar otra nacionalidad ni invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta a la mexicana.

Además, se plantea prohibir el uso de pasaportes o documentos de identidad extranjeros, el ejercicio de derechos políticos derivados de una ciudadanía extranjera y el recurso a la protección diplomática de otro Estado.

Cambios también para gubernaturas y CDMX

La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, explicó que la misma lógica se aplicaría a los requisitos establecidos para las gubernaturas mediante el artículo 116 y para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a través del artículo 122.

La funcionaria señaló que el artículo 32 constitucional establece restricciones para determinados cargos reservados a mexicanos por nacimiento que no adquieran otra nacionalidad. Sin embargo, consideró necesario precisar las disposiciones para evitar vacíos o interpretaciones distintas.

La reforma, según lo planteado por el Gobierno Federal, busca reforzar la soberanía nacional y establecer de manera expresa que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos del país deberán actuar bajo el principio de que el interés de México se encuentra por encima de cualquier otro.

También se modificaría la Ley de Nacionalidad

En caso de que la reforma constitucional sea aprobada, el Gobierno Federal prevé impulsar modificaciones a la Ley de Nacionalidad.

Estas modificaciones establecerían los procedimientos y reglas para que las personas con doble nacionalidad puedan formalizar su renuncia ante las autoridades mexicanas y, cuando corresponda, ante las autoridades del país del que también sean nacionales.

La iniciativa será turnada al Congreso de la Unión, donde deberá seguir el proceso legislativo correspondiente antes de que pueda convertirse en una reforma constitucional.

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